domingo, 15 de abril de 2012


...Pues cuando yo he bajado, las calles eran corredores helados por los que circulaba el agua.
Y no había gente, sólo icebergs azulados.
Lentamente nómadas.
Fundiéndose.
Y libros flotando y zapatos gastados a la deriva.
Deriva de bloques de hielo.

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